Semana Santa 2016 – Poemas para la Reflexión

DOMINGO DE RAMOS

DOMINGO RAMOS

 

 

 

 

 

 

 

 

¡OIGAN! ¡YA VIENE!
¡Oigan!
Escuchen la voz que llega desde lejos.
¿No es el viento que trae el eco de una noticia?
Afinemos los oídos y estemos atentos.
¡Ya Viene!
Se escucha entre la gente
¿De quién están hablando?
¿Por qué tanta algarabía?
¡Oigan!
Abran paso, miren allá, a lo lejos.
¿No es Jesús el que está llegando?
¡Y montado en un burrito!
¡Ya viene!
Gritan varias mujeres.
Atentas a lo que sucede, buscando ramas,
alzando niños, riendo alegres.
¡Oigan!
Queremos verlo. ¿Hablará de algo?
Dejen que ande entre nosotros
y sintamos salvación de sus palabras.
¡Oigan! Escuchen… ¡Jesús ya viene!
Su vida, su amor, su paz se queda con nosotros…
¡Hosanna! ¡Hosanna! ¡Aleluya!
Virginia Mínico.

JUEVES SANTO

JUEVES SANTO

 

 

 

 

 

 

 

 

UN MANDAMIENTO NUEVO
Sobre el Evangelio de San Juan, capítulo XIII
(Emma-Margarita R. A.-Valdés)
Es la hora del olivo y de la vid,
de sembrar la semilla
y morir en la tierra para el fruto
de cosecha divina.
Jesús reveló al Padre con sus obras,
el Padre al Hijo así le glorifica.
Es la cena ritual su testamento.
La celebra en unión con sus discípulos.
Jesús se quita el manto, se ciñe una toalla,
echa agua en un lebrillo,
les va a lavar los pies,
como signo de amor y sacrificio.
Pedro le dice que no le lavará.
Él responde, para el banquete místico,
sacramento de Dios,
serán puros el cuerpo y el espíritu.
El lavatorio es símbolo de purificación,
y ejemplo del servicio.
Jesús, triste y turbado, anuncia
que uno de ellos se alzará para ser un traidor.
Y todos se preguntan quien le iba a delatar.
El poder del infierno
lleva a Judas a aciaga oscuridad.
Jesús les dicta un mandamiento nuevo,
que se amen unos a otros,
igual que Él les ha amado.
Auténtica señal será el amor,
así conocerán que son sus afiliados.
Ahora no pueden ir a dónde Él va.
Pedro desea seguirle hasta el ocaso,
a continuar unido a su Maestro,
a dar su vida, si es lo necesario.
Jesús dice le negará tres veces
antes que cante el gallo.

VIERNES SANTO

VIERNES SANTO

 

 

 

 

 

 

 

A JESÚS CRUCIFICADO
A vos corriendo voy,
brazos sagrados,
en la cruz sacrosanta descubiertos,
que para recibirme estáis abiertos,
y para no castigarme estáis clavados.
A vos, divinos ojos eclipsados,
de tanta sangre y lágrimas cubiertos,
que para perdonarme estáis despiertos
y para no confundirme estáis cerrados.
A vos, clavados pies para no huirme;
a vos, cabeza baja, por llamarme;
a vos, sangre vertida para ungirme;
a vos, costado abierto quiero unirme;
a vos, clavos preciosos quiero atarme
con ligadura dulce, estable, firme.
(Juan M. García T., poeta colombiano)

 

SABADO DE GLORIA

EMAUS

 

 

 

 

 

 

 

 

CAMINANDO A EMAÚS
Caminando a Emaús, yo te añoraba.
Te añoraba, Señor,
por los inmensos ojos de los niños famélicos,
por las grietas resecas de los pechos vacíos,
por los cuerpos agónicos, deformes,
de un mundo numerado
con índices de lujo y de riqueza.
Te añoraba, Señor,
por las guerras inútiles de los pueblos incultos,
por los fríos cadáveres que amontona el poder,
por los gritos del hombre contra el cielo,
ahuyentando a los pájaros
de la espiga granada bajo el sol.
Te añoraba, Señor,
por las esquinas grises de las grandes ciudades,
por las cárceles tétricas del amor marginado,
por las torres del culto a la opulencia,
ajenas a las manos
que gimen por migajas de su pan.
Te he encontrado, Señor,
en los ojos inmensos de los niños famélicos,
en los pechos calientes de madres dolorosas,
en la humana hermandad que brota de la Cruz,
que nos redime y salva
para alcanzar la gloria de tu Reino.
Caminando a Emaús yo te he encontrado.
Emma Margarita R.A.-Valdés

DOMINGO RESURRECCION

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