Charlas Cuaresmales

La Parroquia invitó este año al P. Jaume Reynés, misionero de los Sagrados Corazones residente en Palma de Mallorca, para los días 22 y 23 de marzo. Comentó algunos fragmentos significativos de la 1ra carta de Juan leída desde el siglo XXI, con los acentos que ponen los dos últimos papas Benedicto XVI y Francisco y nuestra Espiritualidad de los Sagrados Corazones.

 La primera noche habló sobre “DIOS ES AMOR Y NOS AMA PRIMERO”.  A eso se reduce la vida espiritual. “Él nos ha amado primero y sigue amándonos primero; por eso, nosotros podemos corresponder también con el amor… Él nos ama y nos hace ver y experimentar su amor, y de este ‘antes’ de Dios, puede nacer también en nosotros el amor como respuesta” (Benedicto XVI, “Deus caritas est”, 17).

El papa nos advierte de la tentación de los que quisieran “un Cristo puramente espiritual, sin carne y sin cruz”, sin compromiso con el otro” (EG 88-89). Nos invita a “la revolución de la ternura”: “a tocar la carne de Cristo, tomar sobre nosotros este dolor por los pobres” (18/05/2013).

El P. Jaume señaló como, en la base de la denuncia social del papa Francisco está, sorprendentemente, una devoción que hoy se consideraba en vía de extinción: la del Sagrado Corazón”. “Jamás conocerás a Jesucristo, si no tocas sus llagas, sus heridas”.

Concluyó comentando como los verdaderos cristianos tienen que nacer del Agua (bautizados que no esconden su compromiso público), pero también del Espíritu (con un estilo de vida como Jesús) y de la Sangre (que sella el amor más grande). Cristianos del Bautismo y de la Eucaristía, hasta dar la vida, si llegara el caso.

SPP

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Bodas de Oro Sacerdotales del P.Fco Javier Elcano

Pincha aquí para ver fotos

 

Él quería pasar desapercibido, pero la noticia corrió como la pólvora.

El Sábado 11 de Marzo, a la hora de la misa vespertina, la iglesia parroquial se llenó de Comunidad. Veníamos todos a unirnos, junto con los otros Misioneros de la Congregación residentes en Valencia, en una misa de acción de gracias por los 50 años de sacerdocio del P. Francisco Javier Elcano, MSSCC, ¡Nuestro querido Padre Javier!

La celebración fue sencilla, austera, como corresponde a un navarro de pro. Sus palabras emocionadas y emocionantes. Más allá de la homilía, en la que nos acompañó a monte Tabor, instándonos a no quedar deslumbrados por los figurantes que rodean a Jesús, también nos confesó que sólo aspiraba a ser “una buena persona” (casi nada), aunque ya de pequeño pensaba en ser misionero, como su paisano San Francisco Javier.

Hubo cálidos y prolongados aplausos, en varios momentos de la celebración. Al final se le ofreció, como recuerdo, por parte de la Comunidad Parroquial, un retablo plateado con un relieve de la Virgen María.

Terminamos con las fotos de rigor, no sin antes haber brindado, en el pasillo de la parroquia, con unas copas de cava que algún previsor parroquiano había puesto a refrescar.

Puesto que este destino ha sido el más largo de su peregrinaje misionero, y no parece que el clima de Valencia le siente mal,  todos deseamos tener al P. Javier muchos años más con nosotros.

E. V., Parroquia San Pedro Pascual de Valencia

La voz de nuestros párrocos

A nuestros párrocos los llevamos en el corazón, aunque hayan partido ya hacia otros destinos. Y estamos seguros que nuestra Comunidad también permanece en sus corazones.

Por eso les escribimos un correo a nuestros párrocos, pasado y presente, diciendo que nos gustaría poder reunirnos con todos para celebrar la Navidad pero, como no es posible, trataríamos de aprovechar las oportunidades que ofrece la tecnología para comunicarnos.

Así pues, les rogamos nos enviaran, cada uno, un pequeño mensaje navideño, dedicado a nuestra Comunidad, con el fin de publicarlos en este blog parroquial. En ello estamos:

Con estas fotos tomadas en Rwanda, el P. Emilio Velasco nos decía:

“Queridos amigos y amigas de San Pedro Pascual:

Es una verdadera alegría poder comunicarme con vosotros con motivo de la Navidad ya tan cercana para desearos a todos que podáis pasar estos días en familia y en comunidad parroquial, disfrutando de la cercanía de los vuestros y de la cercanía de ese Dios que ha querido llamarse ‘Emmanuel’, o sea, Manolo, porque se ha quedado para siempre con nosotros.

Aunque desde que tuve que dejaros no he podido volver muchas veces a visitaros, siempre os llevo en mi corazón. De verdad que me hicisteis sentir muy bien durante los trece años en que estuve en Valencia. Ahora mi vida y mi actividad han cambiado bastante pero lo que viví y aprendí con vosotros siempre irá conmigo.

Sólo os pido que sigáis rezando por mí y por toda nuestra Congregación de Misioneros de los Sagrados Corazones tan vinculada a San Pedro Pascual. La distancia nos separa pero la fe y la amistad nos unen para siempre.

Hasta la próxima.

Emilio“.

Y, con estas fotos de su archivo de chistes, el P. Antonio Fernandez también enviaba su mensaje:

“Queridos hermanos y hermanas de la Comunidad Parroquial de San Pedro Pascual de Valencia.

La distancia no es el olvido y estoy al otro lado del charco, pues ya se sabe que la isla “aisla”, pero no nos quita la comunión espiritual y de afecto tan tan tan ( campanas) grande que nos une.

Por el P Dominique y el P Javier tengo muy buenas noticias vuestras y por la gente del Consejo Parroquial (Enrique etc, etc). Concordia (Eugenio, M Jesús, Sacri, mi tocayo etc. etc.) y de Caminando Juntos (Paco, Mariajo, Celia, Elena,  Celia, Raquel, etc. etc., Oratorio (Carmen etc. etc.) y Caritas (Rafa etc. etc.), echo mucho de menos a mis queridas Martas.

Luis y Virtudes me envían en Boletín que recibo con mucho gozo.

Y por parte de Catequesis, Clara, Encarnita, Fina, Bernardo, José Antonio etc, etc, etc, me tienen al corriente de a quien he de tener presente especialmente en mis oraciones, digo especialmente porque siempre tengo una oración que repito: Señor que ninguno de los Tuyos-mios se pierda, y dales ayuda fortaleza, alegría y consuelo, según lo que necesiten en cada momento. Amén.

Os envío un montaje que desde Valencia me hizo Lydia para mi madre y otro sobre la vida que llevo.

Muchísimas gracias por cuidarme a los Padres Misioneros y porque os cuidáis los unos a los otros.

Feliz Nacimiento de Jesús, Feliz año y feliz Plataforma Elevadora.

ARRIBA LOS CORAZONES !!!!!!!!!!!!,……………….  y los CUERPOS también, siempre para arriba con espíritu y tecnología.

Antonio Fernández, Misionero muy agradecido al Señor de haber estado en San Pedro Pascual, y que se repita.”

Los ángeles cantaron y llovió en Valencia

El Viernes 16 de Diciembre, una vez justificados, purificados y reconciliados con Dios y con los hermanos, estaba previsto subir a los locales parroquiales para disfrutar de la cena de Navidad. Por eso acudimos a la Parroquia, con el paraguas en una mano y la bolsa con el bocadillo en la otra, a reconfortarnos espiritual y materialmente.

Pero, en plena celebración, la tormenta hizo de las suyas y…¡zas! la iglesia y medio barrio a oscuras. Las luces de emergencia funcionaron, dejando la capilla en una acogedora penumbra que hizo más fácil la confesión de los pecados. Las lecturas y oraciones se completaron gracias a la linterna led de bolsillo que el “tecno-cura” (P. Javier) sacó de la manga.

Hasta aquí, todo perfecto. Pero llegaron las dudas ¿Cómo vamos a cenar a oscuras? ¿Y si nos tragamos un hueso del pavo, o una espina del besugo? Mientras se hacía recuento de linternas y se empezaba a buscar las velas por la sacristía, llegó la luz. Y se fué, y volvió, y así sucesivamente…

Entretanto, los/las voluntarios encargados del catering ya habían preparado las mesas, dispuesto los vasos y las bebidas, los complementos, etc. Todo invitaba a sentarse y a consumir el bocadillo que cada uno traía y los dulces que iban saliendo por aquí y por allá. Especial homenaje a Mª Jesús por sus “no-sé-qué” rellenos de cabello de ángel y a Sacri por ese bizcocho de chocolate.

Salieron a relucir panderos y panderetas y logramos rescatar la vieja, monumental matraca, que solía enarbolar el bueno de Eduardo q.e.p.d. y Joaquín consiguió salvar de la carcoma. Una pieza de museo a la que el mismo Joaquín logró arrancar las notas más profundas. Con estos mimbres, se formó un coro de ángeles, como se puede apreciar en las fotografías, que no cesó en su esfuerzo hasta garantizar que la lluvia seguiría cayendo en Valencia durante todo el fin de semana.

Éramos curenta-y tantos y lo pasamos muy bien.

FOTOS CENA NAVIDEÑA-2016

La paella es preludio de Navidad

En la Parroquia tenemos la suerte que, para saber que se acerca la Navidad, no es necesario mirar los anuncios de televisión, los escaparates de los comercios o la decoración de las calles. Basta con atender la invitación a compartir una paella solidara.

En efecto, la festividad de San Pedro Pascual es la antesala de la Navidad y en esa fecha, como cada año, convocados por los entusiastas colaboradores de la Fundación Concordia, nos hemos reunidos a comer unas raciones de paella en el comedor del Colegio. La recaudación neta, ya se sabe, va destinada a la Fundación.

Este año, tras la misa patronal y el aperitivo, fuimos noventaitantas bocas, con noventaitantas cucharas que dimos cuenta de noventaitantos platos de paella, servidos amorosamente por “jóvenes” voluntarios de Concordia. Las bebidas, los postres- por cierto, deliciosas las mandarinas-, los cafés y las infusiones estuvieron en su punto.

Como estuvieron en su punto los alegres cantores que se arrancaron con los villancicos más tradicionales. Había que ver al P, Dominique jaleando a los peces que beben en el río…, ante la mirada complacida del P. Javier y la sonrisa de todos los reunidos.

Gracias, de verdad, a los colaboradores de Concordia que se esfuerzan cada año en organizar esta comida con motivo de la fiesta de S. Pedro Pascual.

Ahora vamos a por la celebración Penitencial, la cena de Navidad, la Misa del gallo, el chocolate de madrugada, etc..¡Animo, que no decaiga la fiesta!, …que son días para compartir.

Nota: En otro lugar de este blog podrás ver las fotos de la comida. Pueba en este enlace

 

 

Recemos por los pinos (Asamblea parroquial de Junio 2016)

El sábado 11 de Junio, como cada año, acudimos a la casa que las Obreras de la Cruz tienen en Moncada, para celebrar nuestra Asamblea Parroquial.

Que todos seríamos un año más viejos que el anterior ya estaba asumido. Que tendríamos más achaques y las mesas y sillas pesarían más, como cada año, también. Que subir al 2º piso resultaría incómodo, por supuesto -¡Bendito ascensor!.

Y nos sorprendimos  a nosotros mismos con una asistencia record: debimos llegar casi a 50, si contamos las incorporaciones tardías. ¡Faltaban sillas para tanta gente, se agotaron las copias de los documentos de trabajo que había preparado el P. Javier, hasta en la misa hubo quien se quedó en el pasillo!

Lo que no contábamos es que la sombra sería menguante, porque los pinos están enfermos y los que, pese al tratamiento, no resisten, van siendo talados. ¡Ay! – decían algunos – al año que viene habrá que montar una carpa.

Pero el tiempo fue indulgente con nosotros y hubo brisa suficiente para refrescar nuestras mentes reflexionantes.

No faltó la animada tertulia durante la comida, a lo largo de una extensísima mesa, la degustación de platos y dulces, obra de nuestras afamadas cocineras/os y…, a la sobremesa, entrega de unos regalitos a nuestros queridos sacerdotes, que hicieron alarde de buen humor.

¿Y la asamblea?

Comenzamos la jornada hacia las 10,30 hrs con la distribución de grupos y materiales que el P. Javier había preparado sobre el tema “Misericordiosos como el Padre” y salimos al aire libre a reflexionar y debatir. El tema dio para mucho: Unas viñetas inquietantes, que nos hicieron entrar rápidamente en materia, y unos textos – duros y densos – que nos ponían a cada uno frente a su propia conciencia. Los secretarios de cada grupo tuvieron que extremar sus habilidades para sintetizar todas las opiniones, algunas controvertidas, que surgieron en los debates. Al final, con los deberes hechos y las oraciones preparadas para la celebración Eucarística, nos reunimos a las 12:45 para la puesta en común, que se extendió hasta el límite de tiempo concedido.

Acuciados por el hambre, a las 14:00 nos otorgamos un tiempo libre para preparar las mesas bajo la menguante pinada (muchos comimos bajo el porche) y dar cuenta de los alimentos que habíamos traído.

Se completó la jornada con una Santa Misa participadísima, que celebró el P. Javier en la capilla más calurosa de todo el edificio.

Y, como es de rigor, nos hicimos la foto de grupo, en las escaleras, para testimoniar la numerosa asistencia.

Al final, a pie de coches, despedidas, abrazos, deseos de feliz verano para todos, y muy especialmente para nuestros curas, que tendrán ocasión de viajar a sus tierras queridas.

Si Dios quiere, volveremos al año que viene, pero…¡recemos por los pinos!

Un abrazo y buen verano!.

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Adios a nuestro párroco Antonio – Las lágrimas derramadas eran un 10% agua y un 90% cariño y fraternidad.

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Fotos de la Misa de despedida de P. Antonio con Caminando juntos (4) Fotos de la Misa de despedida de P. Antonio con Caminando juntos (17)Tras dos años de conducir pastoralmente esta comunidad parroquial de San Pedro Pascual, a nuestro párroco Antonio Fernández Cano no se le ha ocurrido otra cosa que decirnos “adiós”, o sea, que se va. El domingo 31 de Enero lo despidieron niños y familias en la misa de 11,30, misa en la que disfrutaba él y sonreían los niños y disfrutaban los adolescentes y jóvenes de “Caminando juntos”, con sus celebraciones, cantos, diapositivas, ocurrencias y movimientos cadenciosos al ritmo de la música. Las lágrimas derramadas eran un 10% agua y un 90% cariño y fraternidad. Luego, a las 12,30, sin tiempo para reponerse del todo, tocó el turno a los mayores. Más cantos, más lágrimas y pañuelos y un saco de corazones que peligraban romperse mientras se prodigaban los abrazos y achuchones, tantos que no cabían en la hermosa maleta que la comunidad parroquial le regaló para sus viajes. Pudimos disfrutar de un agradable vídeo dedicado a nuestro párroco Antonio, amenizado con dos canciones muy apropiadas para el momento. Le espera Mallorca, el santuario de Lluc, donde continuará ejerciendo de misionero mientras tratará de sustituir la deliciosa horchata valenciana por la ensaimada mallorquina y el “tumbet”. Que los Sagrados Corazones te ayuden en tu vida de entrega misionera.
JE